
-Las primeras impresoras 3D tenían una función enfocada a la maquinaria. Se siguen utilizando para moldear metales derritiéndolos para crear estructuras sin moldes.
El termoplástico tiene la ventaja de ser moldeable a temperaturas bajas; algunos se pueden moldear incluso con un secador de pelo. Esto permitió el nacimiento de impresoras 3D como 'Cubify', la cual deja imprimir objetos pequeños con facilidad.
-Actualmente hay algunas máquinas caseras de gran escala que utilizan los termoplásticos para estructuras más grandes. (Big Rep).
También está la iniciativa de proyectos como el 'The 3D Print Canal House' que busca construir una casa de 13 habitaciones con sólo estructuras construidas en plásticos.

La producción en masa y las nuevas tecnologías permiten que se comiencen a disminuir los precios. ‘Foodini’ apunta a que sus impresoras no pasen de los 1.300 dólares y actualmente hay otras como 'The Buccaneer' que están sobre los 500 dólares.
No pasaran muchos años antes de ver que en todas las casas hay una impresora 3D. Los hogares del futuro llevaran a muchas personas a estar en contacto con su lado creativo para sacar el mayor provecho a estas nuevas tecnologías.